lunes, 22 de enero de 2018

[VIDA] Cuando tienes un problema...

  Aún me quedan muchos post en el tintero para llegar hasta lo que querría contar hoy, por lo que en vez de ser concreta, permitidme que sea un poco genérica en mis divagaciones.

  Estaba yo trabajando (exiliada al cuarto grande porque estaban limpiando las ventanas del salón, que es el único sitio en el que puedo ponerme) cuando me llaman del hospital para decirme que me cambiaban una de las citas que tengo la semana que viene. La cosa es que esta cita tiene asociadas otras dos, una es un análisis, y la señora que me llama para cambiarme la cita me da amablemente el teléfono para que lo cambie, y la otra es una consulta en enfermería de control, y de esta la señora no sabe nada de nada.

  Bueno, pues como la cita está apuntada en el mismo papel en el que hay un número de teléfono de consulta, se me ocurre llamar para preguntar. Me pongo a explicarle el caso a la señora que me coge el teléfono, reconozco que estaba algo nerviosa (no me gusta hablar por teléfono y menos aún con la presión de esta clase de líos) pero intento explicarme lo mejor que puedo. Empieza bien la cosa cuando a la primera de cambio contesta con un "¿para qué has llamado aquí?". Se lo vuelvo a explicar, que me habían cambiado una cita y necesitaba información para cambiar las demás. Me suelta de muy malos modos que allí ni se dan citas, ni se cambian, citas ni nada de citas. En ese momento hasta te dan ganas de llorar, porque lo último que quieres es tener que ir allí (media hora larga de ida y media hora larga de vuelta en el metro) para cambiar la dichosa cita. Pero con toda la amabilidad que tengo le di las gracias y me disculpé por la molestia.

  No hay como hacerlo así para que se les caiga la cara de vergüenza. De verdad. Se nota mucho cuando les cambia el tono porque saben que de alguna manera la han cagado.

  En este momento me pregunto si no hay algún tipo de filtro para elegir qué personas tienen que estar de cara al público y atender a la gente que llama o pregunta cosas. Yo tengo que hacerlo y he tenido días buenos, malos y regulares y en ningún momento he tenido problema con ninguno de los clientes a los que he atendido, ya fueran gente educada y gente que distaba mucho de serla. No me considero alguien que valga para atender al público, por justo lo que os comentaba antes, no me gusta hablar por teléfono. Pero tengo algo que parece escasear (además de educación) que es empatía. La persona que me pregunta no lo está haciendo para molestar (y si lo hace es problema suyo) por lo que tengo que ponerme en su lugar y pensar cómo me gustaría que me trataran.

  A la persona que me ha atendido no le deseo ningún mal, pero no estaría mal que algún día le tocara recibir de su propia medicina.

  ¡Ah! he intentado cambiar la cita por la web y la especialidad no existe. 

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